Directos a la FINAL FOUR - 1ª Autonómica Masculina

Si hace apenas una semana celebrábamos con orgullo el 30º aniversario del Club Baloncesto Juan de Austria, hay equipos que representan mejor que nadie todo lo que significa esta entidad. Y uno de ellos es, sin duda, nuestro 1ª Autonómica Masculino Serie Plata.
Un equipo formado por jugadores de la casa, por chicos que crecieron vistiendo esta camiseta desde minibasket, que han pasado por nuestras escuelas, nuestras canchas y nuestros entrenamientos durante años. Un grupo que entiende perfectamente lo que representa defender el escudo del CBJA porque han vivido el club desde dentro toda su vida.
En una temporada llena de trabajo, esfuerzo y compromiso, este equipo ha conseguido algo que muy pocos esperaban: clasificarse para la Final Four de 1ª Autonómica. Un éxito enorme para un grupo que nunca ha dejado de creer y que ha demostrado que el baloncesto también premia la constancia, la unión y el sentimiento de pertenencia.
Y si hay una figura que simboliza perfectamente la historia de este equipo y del propio club, esa es Diego Calabuig. Integrante de aquel grupo que comenzó a escribir las primeras páginas de nuestra historia hace ya 30 años, Diego sigue formando parte de esta familia y representa mejor que nadie los valores del CB Juan de Austria: compromiso, pasión y amor por estos colores.
La temporada no ha sido sencilla. En la primera fase, dentro del Grupo Impar, el equipo terminó en octava posición, lo que obligaba a enfrentarse en los octavos de final al líder del Grupo Par, un potente Villa de Algete que partía como gran favorito en la eliminatoria.
Pero este equipo nunca ha entendido de pronósticos.
Lejos de venirse abajo, los nuestros afrontaron la eliminatoria con personalidad, carácter y una enorme ambición competitiva. El resultado fue un contundente 2-0 a favor del CBJA, demostrando una vez más que este grupo se crece ante las adversidades y que cuando juega unido es capaz de competir contra cualquiera.
En los cuartos de final esperaba otro auténtico desafío. El rival sería Grupo Egido Pintobasket, uno de los conjuntos más sólidos y competitivos de la categoría. La eliminatoria fue tremendamente igualada, intensa y cargada de emoción, obligando a disputar un tercer y definitivo encuentro para decidir el billete a la Final Four.
Y ahí volvió a aparecer el carácter de este grupo.
En el momento más importante de la temporada, el equipo dio un paso adelante y logró una victoria histórica que mete al CB Juan de Austria entre los cuatro mejores equipos de la competición. Gran parte de este éxito también tiene nombre propio desde el banquillo, con el enorme trabajo realizado por sus entrenadores Lucas Emir y Jorge Luis Suárez, que han sabido sacar lo mejor de un grupo unido, competitivo y comprometido desde el primer día.
La clasificación para la Final Four no es solo un éxito deportivo. Es también el premio a muchos años de trabajo de cantera, a la fidelidad de jugadores que han elegido seguir defendiendo esta camiseta temporada tras temporada y a una manera de entender el baloncesto basada en la formación y el sentimiento de club.
Porque este equipo no solo compite. Este equipo representa nuestra historia.
Y pase lo que pase en la Final Four, estos jugadores y entrenadores ya han conseguido algo muy importante: volver a demostrar que el CB Juan de Austria sigue creciendo sin olvidar nunca sus raíces.

