La Final Four, un reto superado dentro y fuera de la cancha

La temporada 2025/26 será recordada como una de las más significativas de los últimos años para nuestro 1ª Autonómica masculino. No solo por el meritorio cuarto puesto logrado en la Serie Plata, sino por todo lo que el equipo ha construido a lo largo del curso. Con una plantilla formada por jugadores con auténtico ADN de club, el grupo ha demostrado compromiso, unión y una gran capacidad de crecimiento.
El balance final deja una clasificación entre los cuatro mejores equipos de la competición, un logro que ya de por sí merece ser destacado. Sin embargo, lo verdaderamente importante ha sido el camino recorrido para llegar hasta ahí. Desde el inicio de la temporada, el equipo fue creciendo jornada tras jornada, consolidando una forma de competir basada en el esfuerzo colectivo, la solidaridad en la pista y el sentimiento de pertenencia a unos colores.
La recompensa a todo ese trabajo llegó con la clasificación para la Final Four de la Serie Plata. Alcanzar esta fase final suponía un éxito deportivo para una plantilla que había demostrado durante todo el año que estaba preparada para competir contra cualquiera. Pero el premio fue todavía mayor cuando nuestro club recibió la responsabilidad de organizar el evento.
La celebración de la Final Four en nuestra casa supuso un acontecimiento histórico. Nunca antes el club había organizado una fase final de estas características y el desafío fue enorme.
La organización de una Final Four suponía salir de la rutina habitual y afrontar una responsabilidad desconocida, pero también representaba una oportunidad única para mostrar la capacidad organizativa y el crecimiento que el club ha experimentado en los últimos años.El esfuerzo realizado tuvo su recompensa. Durante todo el fin de semana se respiró un ambiente de baloncesto excepcional, convirtiendo nuestras instalaciones en el epicentro de la Serie Plata y demostrando que el club está preparado para asumir retos cada vez más importantes.
Si hubo una imagen que quedará grabada durante mucho tiempo en la memoria de todos los presentes fue la de la semifinal. El pabellón registró una entrada espectacular. Las gradas presentaron un aspecto pocas veces visto y el ambiente fue sencillamente extraordinario.

Familias, amigos, jugadores de la cantera y aficionados se dieron cita para apoyar al equipo en uno de los partidos más importantes de la temporada. El calor de la afición se sintió desde el primer momento y convirtió el encuentro en una auténtica fiesta del baloncesto.
Sobre la pista esperaba un exigente rival, CD Vallecas. El encuentro respondió a las expectativas y se disputó con una enorme intensidad. Nuestro equipo luchó cada balón, compitió con carácter y mostró la personalidad que le ha acompañado durante toda la temporada. Sin embargo, enfrente encontró a un rival que supo interpretar mejor el partido en los momentos clave. CD Vallecas consiguió imponer su plan de juego y gestionar con mayor acierto las situaciones decisivas del encuentro. A pesar del esfuerzo de nuestros jugadores y del incesante apoyo de una grada entregada, la victoria acabó cayendo del lado visitante.
La derrota fue dura. Cuando se está tan cerca de una final y además se juega en casa, el golpe emocional es importante. Pero precisamente en esos momentos es donde se mide la verdadera dimensión de un equipo.

Tras la semifinal llegaba el reto más complicado: recuperarse anímicamente para disputar el partido por el tercer y cuarto puesto.
La decepción por no haber alcanzado la final era evidente, pero el grupo volvió a demostrar su madurez y compromiso. Había que levantarse, competir una vez más y cerrar la temporada de la mejor manera posible.
Enfrente esperaba Villalba Circe Fisioterapia, un conjunto que mostró un gran nivel durante toda la Final Four y que afrontó el encuentro con una enorme solidez. Nuestro equipo volvió a intentarlo con la misma entrega de siempre, pero los rivales estuvieron más acertados y terminaron imponiéndose para llevarse la medalla de bronce.
El cuarto puesto pone fin a una temporada extraordinaria, pero también abre la puerta a nuevos sueños. Porque si algo ha demostrado este equipo es que, con trabajo, ilusión y ADN de club, cualquier objetivo es posible.

